Cómo alquilar seguro y rápido

Alquilar de cualquier modo es extremadamente sencillo, cualquier inquilino nos vale y con un par de anuncios podremos alquilar nuestra vivienda en un par de semanas como mucho.

En cambio, alquilar con garantías requiere una sistemática y precauciones, ya que nos vamos a centrar únicamente en aquellos inquilinos que tengan una solvencia suficiente como para poder pagar el alquiler y, evidentemente, que no tenga embargos o cualquier otra incidencia que afecte a su capacidad de pago.

Alquilar seguro y rapido

 

Para conseguirlo, debemos seguir una serie de pautas, veamos cuales:

  1. Fijación del precio correcto: Debe buscar, al menos, seis inmuebles similares al suyo en alquiler. A la hora de elegir, debe eliminar aquellos cuyo precio sea muy inferior o superior a la media. Calcule el valor medio y habrá encontrado el precio adecuado de alquiler. Eso sí, recuerde que si no es objetivo, fallará en sus cálculos.
  2. Tasa de negociación: Efectivamente, una vez tenga el precio calculado, debe prepararse para negociar con el posible inquilino. Lo normal es que intenten reducir en torno al 10% el precio o bien le pidan una mejora o compra que no debe superar una mensualidad de alquiler.
  3. Su vivienda, en estado de revista: El inmueble debe de estar aceptablemente limpio (Es normal que tenga polvo), ordenado y no debe presentar desgastes graves. Nos referimos por desgastes al estado de la pintura, que se ensucia simplemente por el uso del inmueble, o del mobiliario, que acaba quedando obsoleto.
  4. Anunciando su inmueble: Si ha seguido los pasos anteriores, es innecesario exagerar o mentir. Ponga fotos reales, que reflejen exactamente el estado actual de su vivienda, exponga las ventajas de su equipación o de la zona. Recibirá llamadas seguro.
  5. Atendiendo a los interesados: En el caso de que quiera solicitar documentación relativa a ingresos, avales, fianzas o demás, es fundamental que se le exponga con claridad a los interesados en el primer contacto. Evitará pérdidas de tiempo para ambas partes.
  6. Lo que mal empieza, mal acaba: Ya hemos escrito un artículo hablando de esto. Si su inquilino tiene prisa por entrar, si las garantías que le ofrece son insuficientes o van adornadas con una historia extraña o si para alquilar el inmueble es necesario recurrir a algo poco común, ya le advertimos que tiene unas posibilidades altas de tener un problema. Mejor pase al siguiente interesado.
  7. Firmando el contrato: Asegúrese de que el contrato está actualizado y todas sus cláusulas cumplen con la ley. De no ser así, puede tener serios problemas para reclamar. Recuerde que un contrato con cláusulas que sólo favorecen al propietario, no lo firmará un inquilino que tenga intención de cumplirlo, sino aquel que sabe que no lo va a cumplir.
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